Muere otro doble de rodaje de Frank de la Jungla

Tierra Canalla ha podido saber en exclusiva que todas las escenas peligrosas del programa han sido rodadas por dobles. Frank, el hombre lagarto, es un fraude.

La productora dice que no pueden continuar así, con este van 34 los muertos y así no hay quien duerma de seguido la siesta de antes de comer.

“Frank es un tío valiente pero no es gilipollas —nos dice su menoscabado cámara, ese al que insulta todo el tiempo—, nadie en su sano juicio va a salto de mata por la noche en zuecochancla hortera buscando serpientes venenosas en países donde el médico es el chamán de la tribu, ni duerme tampoco con víboras dentro de los calzoncillos ni se morrea con anacondas, no me joda”.

Según nos comunican al principio contrataban especialistas versados en reptiles venenosos y demás alimañas salvajes, durante esas temporadas todo fue bien, sólo murieron tres personas que además según el equipo eran unos tíos antipáticos, gente insulsa y malasombra. “Nadie les echará de menos”, comentan quitándole importancia.

“El problema es que los especialistas cobran una pasta” —nos dice una informadora que prefiere mantenerse en el anonimato, una tal Verónica, la jefa de posproducción durante 2010 y 2011, adjuntamos foto y señas al pie—. “Decidieron entonces que quizás no hacía falta tanto especialista y que cualquier anormal podía valer mientras exonerara por escrito de toda responsabilidad al programa”.

Cambiaron la política de contratación y emprendieron la búsqueda de individuos que se ajustaran a un determinado perfil. El anuncio decía así: “Buscamos persona que guste de aventura salvaje, de peligro y de muerte, sin cargas familiares, sin pareja, hijos, sobrinos, tíos, abuela, amigos o conocidos, sin relación con otros humanos de ningún tipo, gente sin nada que perder y con ganas moderadas de seguir viviendo. Requisito imprescindible tener una constitución y semblante similar a Frank, no importa tamaño, en la pantalla no se nota. También nos valen partes del cuerpo parecidas, si tiene un omoplato o el moflete como Frank podemos cortar y pegar el resto del cuerpo. No hace falta experiencia. Se cobra al regresar a España, el dinero del viaje, alojamiento y dietas será adelantado por el empleado y se le devolverá después del trabajo”.

“Todo eran ventajas —nos cuenta la confidente—, en esos países no son tan tiquismiquis como aquí con la gente que se muere, cuando le picaba un bicho a uno y sabíamos que no tenía cura o sí, pero para qué molestarse en llevar a un tío sudoroso y quejica a todas partes, lo dejábamos ahí mismo tirado en la cuneta a 700 kilómetros del chamizo más cercano y listo, en esos sitios no se paran a investigar si ha muerto de sarampión o balazo”.

La productora vive consternada la situación porque casi no quedan personas parecidas a Frank que además sean idiotas. “Se nos acaba el tirón del programa”, nos dice. "Hacemos un llamamiento a la población, si alguién da el perfil por favor que nos llame, pagamos bien".

 

Tierra Canalla

Autor entrada: danielvilamota

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