Juan Carlos I, rey del mambo

El rey Juan Carlos confiesa ahora que en realidad hubiera preferido llegar a ser el Rey del mambo pero la desgraciada rotura de cadera que sufrió en 2012 truncó su anhelado sueño cuando estaba a punto de conseguirlo.
 
Se ha filtrado el parte médico original donde se expone que la causa de la lesión fue un mortal pase de baile mal ejecutado que intentó realizar su temeraria majestad en un exceso de confianza.
 
Todo apunta a que la cuestión de la caza no era más que una tapadera, al igual que el esquí y la vela que durante todos estos años había simulado practicar. El rey ha ocultado su pasión tras esas populares aficiones porque, ha confesado, “Sentía vergüenza de que me vieran vestido así y apretando a semejantes hembras. Mi ilusión era reinar sobre algo más tangible —ha confesado a la prensa— tal como hacen el rey del pollo frito, el rey de la hamburguesa (Burguer King), Sandro Rey o el rey de la canasta, el del aro y la pelota, claro, no el de las cartas”.
 
El rey ha trasmitido además que lamenta haber tenido engañado al pueblo español durante estas últimas décadas haciéndole creer que se dedicaba a cosas que en realidad no hacía. “No sé muy bien qué se esperaba de mí ni qué debía hacer”. Confiesa haberse dejado llevar por el ritmo del mambo, abandonando por completo lo demás. “El mambo fue mi pasión y todo lo que hice en la vida fue practicarlo, dejando al margen cualquier otra ocupación”—arrojó finalmente consternado.
 
El Observatorio Manchego (OM) opina que el asunto era un secreto a voces que no sorprende a nadie pero que “debería motivar, cuando menos, un ejercicio de reflexión social”.
 
Tierra Canalla

Autor entrada: danielvilamota

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.