El coche de Colombo

Según las malas lenguas el mítico teniente Colombo era muy meticuloso con el acicalado de su coche. El mal aspecto de su Peugeot 403 se debió, es un secreto a voces, a que su cuñado tenía un taller-lavadero y el bueno del inspector se veía en el compromiso de llevarle el coche por aquello de quedar bien con la familia. Al parecer le limpiaba la carrocería con una solución de ácido clorhídrico y salfumán dando friegas enérgicas con un cepillo de púas.

El cuñado no era un caradura, es que estaba enganchado al crack y le dejaba el bólido hecho un asco sin darse cuenta, pero no era mala gente.  Cuentan que un día Colombo abrió la guantera y descubrió que se habían cagado dentro. Como en los 70 el ADN no existía nunca pudo resolver el misterio pero siempre pensó que el responsable fue su cuñado. Lo que más le intrigaba era la postura imposible que hubo de perfeccionar para dejarle aquel regalo perfectamente dispuesto al fondo a la derecha de la guantera sin aparente manipulación del objeto.

Tierra Canalla

Autor entrada: danielvilamota

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